En este proyecto realizamos la reforma integral de una heladería creando un espacio moderno, luminoso y funcional. El diseño combina líneas limpias, una estética minimalista y detalles decorativos que aportan personalidad al local.
La iluminación con lámparas colgantes de colores y el largo mostrador refrigerado permiten destacar el producto y crear una experiencia visual atractiva para el cliente. El uso de tonos neutros y suelos de madera aporta calidez al ambiente.
El resultado es una heladería actual, acogedora y pensada para disfrutar del producto desde el primer momento.