PROYECTO LÍNEA
Esta reforma transforma un antiguo garaje sin uso en una cocina de exterior pensada para disfrutar al máximo en la epoca de verano. El espacio se reinventa por completo, pasando de ser un lugar cerrado y poco aprovechado a convertirse en un punto de encuentro práctico y acogedor.
El diseño apuesta por materiales resistentes y fáciles de mantener. Los acabados combinan funcionalidad y estilo, creando una cocina cómoda para cocinar, servir y compartir sin necesidad de entrar en la vivienda principal.
Además, la conexión directa con la piscina convierte esta cocina en el centro de la vida social en verano: un espacio perfecto para reuniones, comidas informales y momentos de relax.
En conjunto, la reforma da una segunda vida al garaje, transformándolo en un espacio útil, práctico y pensado para disfrutar.
